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martes, 19 de julio de 2011

Capitulo XXIII, No hay vuelta atrás

      Desde el pórtico se escuchaban gritos, Laura y David volvían cabizbajos y al escuchar los gritos se detuvieron en seco y empezaron a temblar, la situación se les había escapado de las manos, no sabían que pasaba, pero era evidente que alguien se encontraba en peligro, volver significaba responder preguntas sobre donde se encontraba Juan, todavía no se habían preparado para ello, los gritos continuaron y al grito de una mujer se le unió el de un hombre, enseguida reconocieron la voz de Ken, sintieron un escalofrío y sin darse cuenta comenzaron a avanzar mas rápido hasta llegar al pórtico, pero no había nadie, habían tardado mucho en llegar, David empezaba a preguntarse si estaba volviéndose loco, Laura había estado llorando desde entonces, sus ojos estaban irritados.

-         ¿¡Hola!? – gritó David esperando respuesta, pero no hubo.

Estaban solos, y los gritos parecían haberles llegado desde donde estaban, pero podían provenir de cualquier otro sitio, estaba nervioso, ya había tenido suficiente, no sabía si esperar o ir a buscarlos, pero si se marchaba corrían el riesgo de perderse o hacer que los demás al no verlos salieran en su busca.

Miró a Laura que permanecía sentada en el suelo en posición fetal, llorando todavía, David se acercó y se agachó para hablar con ella.

-         Laura ya basta, lo que pasó no fue culpa nuestra, fue… ¡un accidente!. – le aseguró David
-         No fue un accidente, no tenía por que pasar

David la agarró del brazo y la obligó a mirarle a los ojos.

-         Contrólate cuando vuelvan los demás, diremos que no sabemos donde está, ¿entendido?.

Laura no podía creer que fuera tan insensible, aunque ella se sentía más culpable que nadie por lo ocurrido, estaban ocultando un terrible secreto y no creía que pudiera mentir con naturalidad.

Justo en ese momento escucharon pasos acelerados que se acercaban, Laura se puso en pie asustada y preparada para huir, pero apareció Marcos con una cara totalmente roja y sudada, al llegar al pórtico sin decir ni una sola palabra recogió una tabla del suelo y se dio la vuelta dispuesto a todo, David se preguntaba que estaba pasando.

-         ¿Marcos, que…?
-         ¡¡Corred al puente!!, ¡¡vamos!! – gritó de forma imperativa, 

A Laura se le puso la piel de gallina y miró a la oscuridad del pasillo por donde había llegado esperando ver algo desagradable, David recogió una tabla del suelo, dio dos pasos atrás y se supuso que había mas gente dentro del Palacio y que estaban buscándolos, se dio media vuelta y echó a correr hacía el puente, Laura al verse sola con Marcos siguió a David.

Marcos no podía pensar con claridad, lo que había visto iba mas allá de su comprensión, miró a los lados y se preguntó donde estaría Ken y Gloria.

-         Tendrían que haber llegado aquí hace rato… - pensó mientras intentaba imaginarse donde estaban.

Laura seguía a David y veía como poco a poco se alejaba, empezó a jadear, no saber porque corrían la frustraba, cerró los ojos por un segundo y cuando los abrió David ya no estaba, no podía creérselo, pero de pronto pudo entenderlo, un enorme precipicio se abría justo frente a ella, el puente estaba derruido, dio dos pasos atrás, sintió vértigo.

-         a… aaa… ayuda… - dijo David que se agarraba como podía del filo del puente.

Laura lo escuchó y cuando vio a David luchando por su vida, le agarró con todas sus  fuerzas y se dio cuenta que la historia volvía a repetirse, Laura tenía las manos sudadas y David empezaba a resbalarse, sentía que volvería a pasar, no podía gritar, no podía subirle, iba a morir, lo miró como si lo viera por ultima vez, en ese momento un brazo agarró a David bien fuerte, Laura miró a su lado y vio a Marcos que había llegado a tiempo, con su ayuda, subieron a David que por el susto del momento no fue capaz ni de dar las gracias y se acostó a un lado mientras Laura y Marcos descansaban.

Marcos se puso en pie y no pudo creerse que el puente se hubiera derrumbado, ¿la causa eran aquellas visiones?, ¿habían pasado Ken y Gloria por el puente?, ¿Donde estaba Juan?, ¿Qué había pasado en el sótano?, ¿Qué era esa persona que le salvó la vida?, tenía que tranquilizarse, tenía que pensar, ahora solo eran tres…

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